jueves, 19 de abril de 2012

Y tú, ¿qué eres?

Que difícil puede ser todo cuando queremos que lo sea, que caro es el tiempo si no ponemos de nuestra parte, que injustos podemos llegar a ser sin darnos cuenta...

Somos lo que queda de nuestro pasado, los recuerdos de un futuro próximo, las verdades que ocultaremos, los minutos de los que nunca hablaremos. Somos el resquicio de lo que pasó anteriormente, los herederos del consumismo en su máximo nivel, la jodida generación “ni-ni”, los parados, los erejes, los fiesteros, los incansables.

Somos insensibles, ingratos, egoístas, desalmados. Nunca pensamos en las
consecuencias, y nos damos cuenta siempre tarde de las cosas. Somos cada día un poco más viejos, pero no más sabios. Somos las horas puntas en los atascos, los miedos ocultos de los valientes, las lágrimas de los desgraciados y las sonrisas de los falsa o no falsamente felices.

Somos las melodías imperfectas que rodean nuestros días, y todos esos ruidos que construyen momentos perfectos. Alimentamos nuestra alma con mentiras, y luego siempre es tarde para decir verdades. Creemos incoherencias, desmoronamos nuestra realidad lidiando contra nosotros mismos. Somos todo aquello de lo que nos arrepentimos.

Somos todo eso que hicimos y juramos no hacer.

lunes, 9 de abril de 2012

Autodestrucción sentimental.

Coje mi jodido dolor y lánzalo a una fosa honda, muy honda, para que no vuelva jamás. Agarra por el cuello a estos confusos sentimientos y empújalos lejos, para que no quieran regresar. Quema todas nuestras esperanzas, imprégnalas de gasolina, para que ardan bien, y no resurjan de las cenizas. Mata a los recuerdos, para que no me acechen cada noche, para que no me quiten el sueño. Introdúcete despacio en mi mente, y lanza una bomba destructiva que haga que deje de pensar.
No será nada fácil, tendrás que herir al dragón enfurecido de mi egoísmo, luchar contra todo lo que hay debajo de la capa de roca que me he construido, y vencer a mis verdades más oscuras. Haz que desaparezca este dolor, inténtalo, por todos los medios. Destruyelo todo, pero, por favor, que no vuelva nunca más.